El principal problema de los prestamos rápidos o créditos en 24 horas es el tipo de interés aplicado, que siempre suele ser sustancialmente más elevado que el de los préstamos ofrecidos por entidades bancarias “tradicionales” y en ocasiones puede llegar incluso al 20% de interés.

Siempre es indispensable calcular por cuanto nos puede salir la operación de solicitar un crédito rápido.

Un préstamo tradicional puede suponer un capital a pagar con intereses extraordinarios, mientras un préstamo rápido de igual valor puede acabar costándonos más de 7000 euros en tan sólo un año.

Las entidades que ofrecen préstamos rápidos se basan en lo siguiente: cuanto más pequeña es la cuantía del préstamo solicitado, más elevado suele ser el interés que nos aplicarán, de manera que para un préstamo rápidos de 600 euros a amortizar en 25 meses solo nos quedaría una cuota de 30 euros, pero el interés aplicado suele ser para esta cantidad del 25,56% TAE, de forma que terminaríamos pagando, 150 euros más de la cantidad que solicitamos en el préstamo.

Antes de solicitar alguno de estos prestamos rápidos, es necesario estar informado de todas las condiciones del préstamo y no pasar por alto la letra pequeña del contrato. Actualmente, la media de interés nominal que se está pagando en estos créditos es de un 20% ó 25 %.

Por ejemplo, si solicitas 6.000 euros a devolver en 42 meses, tendrás que devolver a la financiera 8.820 euros, es decir, 42 cuotas de 210 euros. Es importante tener en cuenta que las cantidades de amortización se elevan de forma proporcional al tiempo al que se ha contratado el préstamo.

Si hacemos cálculos, 4.000 euros a un 20% TAE, supondrían 950 euros de intereses a 25 meses, 1.400 euros en 36 meses y 1.880 euros de más en 49 meses. La mayoría de las entidades explican a sus clientes las comisiones de apertura y cancelación de este tipo de créditos, que suelen moverse entre el 0% y el 2%, y dejan para la letra pequeña las comisiones establecidas en los casos de cancelación anticipada del préstamos, dato del que los clientes deberían estar informados antes de formalizar la operación, y que suele rondar el 1,5%.

Otro de los gastos adicionales que no aparece en la publicidad y que cada vez resulta más habitual en la concesión de estos productos es el derivado de la apertura de seguros de protección de amortización.

En el caso de  solicitar préstamo, solicitar crédito rápido o crédito flash en  algunas financieras de prestamos, es obligatorio contratar un seguro de protección de pagos obligatorios, lo que supone en el caso de un crédito de 3.000 euros uno coste adicional de 160,62 euros.

Préstamos rápidos: Ventajas y Desventajas
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